El Eneagrama es un mapa del carácter humano que describe nueve formas distintas de percibir el mundo y relacionarse con los demás. No es un test de personalidad ni una clasificación: es una invitación al autoconocimiento profundo.
Lo que vas a completar ahora es un cuestionario para empezar a identificar tu eneatipo. No hay respuestas correctas ni incorrectas. Cuanto más honesto/a seas con vos mismo/a, más útil va a ser el resultado.
¿Para qué sirve este cuestionario? Tus respuestas van a generar un mapa con tu distribución de atributos. El resultado no es un diagnóstico ni una definición cerrada. Es un punto de partida para conocerte mejor. El eneatipo se profundiza y confirma luego en una conversación personal.
Completalo de inicio a fin, sin interrupciones.
Buscá un momento tranquilo, sin una situación emocional reciente que pueda influir en tus respuestas.
Pensá en cómo sos hoy y en tu manera habitual de actuar.
Elegí la opción que te salga más espontáneamente. Si seguís dudando, pensá en cómo eras entre los 17 y los 19 años.
Estos datos ayudan a contextualizar el mapa para tu formador/a.
Marcá las afirmaciones con las que te identificás. Si alguna no te representa, dejala sin marcar.
Respondé pensando en cómo sos realmente, no en cómo te gustaría ser. Si dudás, pensá en cómo eras de adolescente. Y si la duda continúa, dejala en blanco.
Respondé de una sola vez, de manera espontánea, sin volver atrás para revisar o corregir.
De las siguientes afirmaciones, elegí las tres con las que más te identificás y ordenalas según cuánto te representan:
1° la que más te representa · 2° la siguiente · 3° la siguiente
De los siguientes verbos, elegí primero el que más te identifica y después el que menos te identifica.
Podés marcar todas las afirmaciones con las que te identifiques